Principio de humedades

Principio de humedades

¿Cuál es tu color preferido? Es una pregunta que podemos responder fácilmente. ¿Cuántos colores existen? Eso ya es más complicado. Para los hombres muchos menos que para las mujeres. El tema de los colores es una cuestión de percepción personal ya que hay muchos elementos envueltos en la distinción de los colores (suponiendo que no tenemos ningún defecto en la visión). La retina, los foto receptores, los mecanismos neuronales que llegan a nuestro cerebro… son individuales y únicos de cada uno, por lo que no podemos ver objetivamente lo mismo.

Aunque tengamos un lenguaje común para, por ejemplo, el color rojo, es muy probable que no veamos el mismo rojo, pero si se van a parecer. Una curiosidad, los esquimales tienen más de treinta palabras para distinguir el blanco (cuarenta diferentes para describir lo que nosotros llamamos «nieve») ya que ven treinta tonos diferentes de blanco que para ellos son vitales. Diferencian por ejemplo las zonas de nieve por las que se puede pasar y aquellas por las que no tan sólo por sus tonalidades. Los colores pueden ayudarnos a identificar problemas. Imaginémonos que en el techo aparece una mancha un poco más oscura, esa zona ya no es blanca sino casi gris. Son indicios de principio de humedades. Si no le hacemos caso puede aparecer otro color más preocupante, el verde. La humedad es tan grave que la zona ha empezado a enmohecerse. Si no hacemos caso a los indicios de principio de humedades en cuanto los vemos podríamos acabar con goteras en el techo más complicadas de resolver. El cambio de tonalidades en el techo ha hecho que identifiquemos esos indicios de principio de humedades y nos ha llevado a buscarles solución.

Así que sea que veamos azul cobalto, azul cielo o turquesa o intentemos diferenciar el morado ciruela del berenjena o el lavanda, disfrutemos de los colores que nos rodean.